En ésta nueva entrada de www.viajemarruecos.es, les contaremos de nuestro maravilloso viaje a tierras africanas; más precisamente, de nuestra visita a Fes, y a su Medina.

Para los que no tienen demasiada información sobre Fes, en Marruecos, su Medina es una gran ciudad antigua rodeada por una muralla que, justamente, sorprende a todo turista por éste rasgo característico.
Situándonos un poco más geográficamente, el Reino de Marruecos se ubica en el norte del Continente Africano, y sus costas son bañadas por el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo.

Para llegar a Marruecos, nosotros que estábamos alojados en un hotel de Torremolinos, en la Costa del Sol de España, salimos muy temprano en la mañana para poder abordar un ferry que nos llevaría a destino. Así las cosas, atravesamos el Estrecho de Gibraltar para llegar.
Partiendo desde el Puerto de Tanger, cruzar el estrecho nos demoró aproximadamente una hora, tras la cual dejábamos atrás Europa y nos adentrábamos en un nuevo continente: África.
Después, nuestro viaje continuó por vía terrestre, primero en paralelo a la costa, atravesando Ceuta, y luego adentrándonos en un país con una cultura, una sociedad y una geografía que nos emocionaba conocer. Y es que desde que desembarcamos en suelo africano, nos dimos cuenta que Marruecos no era solamente la imagen árida y desértica que, sobre todo, el mensaje publicitario acostumbra mostrar sobre éste país, con las palmeras y los camellos como únicos representantes de la flora y la fauna del lugar. Es, por el contrario, el verde del bosque y una geografía levemente ondulada, hasta llegar a las puertas de Fes.
Fuente: Teleaire.com
