Casi toda la población marroqui es musulmana y emplea, a parte del beréber, un dialecto del árabe. Las clases cultas hablan, además, el árabe clásico, el francés y el español. Estas, sobre todo, se hallan lejanamente emparentadas con los conquistadores salidos de la penÃnsula arábiga en el siglo VII, que dominaron el paÃs. Antes de esta invasión, el territorio estaba ocupado por los beréberes, que aún predominan en las zonas rurales y montañosas. El número de habitantes es de un poco mas de 18.245.000.

Estos dos grupos étnicos tienen el cutis claro; no obstante, abundan los marroquies de piel oscura, casi negra que resulta de la mezcla con los esclavos oriundos del sur de Sahara.

En otro tiempo, hubo unos doscientos mil judÃos, descendientes, de modo amplio, de los que huyeron de España y otras naciones europeas en diferentes momentos históricos, los cuales se asentaron en las ciudades litorales. Hoy dÃa son 30.000, por que los demás abandonaron Marruecos desde el nacimiento del Estado de Israel. También hay que mencionar unas ciento ochenta mil personas procedentes de Europa, muchas de las cuales viven en Casablanca, importante puerto atlántico.

Los marroquies se dedican, por lo general, a la agricultura, y a menudo recurren a camellos, burros, mulas como tiro de sus arados. Hay todavÃa clanes y tribus que se apegan a la existencia nómada y van de oasis por el desierto. Algunos grupos acampan en las mesetas altas y áridas impropias para la agricultura, y apacientan sus cabras y ovejas. Hacen sus tiendas de pieles de cabra. Con la lana de los rebaños, las mujeres tejen alfombras de vivos colores y telas para los gruesos vestidos de los hombres.
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Información: Enciclopedia Grolier
Imagen: Â flickr
